Páginas vistas en total

viernes, 23 de diciembre de 2011

Puertas.

Fachadas desconchadas que descubren todas sus pieles. Maderas carcomidas por la humedad del Índico. Hierros oxidados rezumando sal. Calles con adoquines movidos o ausentes. Un enorme laberinto de calles, gente y motos.
Las puertas se levantan en Stone Town como una pequeña concesión a la belleza pasada, a la gloria de los años de riqueza. Años atrás ocultaron esclavos traídos de más allá del Gran Lago, entraron por sus costillas vivos y salieron muertos o condenados eternamente. Ocultaron a muchas de las muchas amantes del Sultán en sus correrías nocturnas en busca de otros amantes o de los pañuelos de la más fina seda para ser las primeras entre las primeras. Ocultaron a los conspiradores que derribaron al sultán y su podrido régimen de esclavitud y miedo hace no muchos años. Encerraron la historia y jamás la contaron a nadie.
Hoy permanecen abiertas durante el día para calmar el calor y la humedad dentro de las casas. Enormes, con clavos para que no las derriben los elefantes (influencia claramente india, ya que en Zanzíbar no hay elefantes), con tallados delicados que hablan de las riquezas o el poder de la familia, aún permanecen medio podridas, mil veces pintadas, haciendo alarde de una belleza decadente, de belleza perdida de diva...












jueves, 10 de noviembre de 2011

Esos locos bajitos...

Juegan, corren, se revuelcan... nos recuerdan tanto a nosotros. El otro día los vi, estaban buscando, buscando sin rumbo, sin sentido, sin saber qué, corrían a lo tonto por la enorme sabana para disimular que no saben a dónde ir. Buscan como estúpidos. Nos recuerdan tanto a nosotros.
También aprenderán pronto a odiarse, a ser enemigos. Aprenderán a creer que el otro les robará, les asesinará, les mentirá cuando pueda. Que el otro es "otro", es distinto, es peor, es malo, es perverso y maquiavélico. Aprenderán a vivir sin vivir. Abrirán los ojos en medio de la noche invadidos por el miedo, ese miedo que solamente puede sentir el que escapa. Un miedo vacío, seco, negro y silencioso como la sabana. No podrán dormir esperando atentos, con los ojos brillantes y el corazón lleno de sangre al enemigo invisible, desconocido, ancestral. No lo conocen, no lo han visto, pero los mayores habrán hablado tanto de él...
Entonces un día todo estallará, se descubrirán matando. La sangre ajena resbalará por sus dientes y sus paladares y sus garras. Y descubrirán que no era tan difícil. Que el enemigo es débil y merece morir por mil razones. Sentirán la adrenalina correr por sus venas. Sus sueños se teñirán de rojo intenso mientras esperan agazapados entre la hierba alta...
Matarán. Robarán. Engañarán. Se odiarán. Hienas. Leones. Guepardos. Negros. Blancos. Serbios.Croatas. Derechas.Izquierdas. Rojos. Amarillos. Indios. Terratenientes. Hombres.Mujeres. Niños.Adultos... Nos recuerdan tanto a nosotros...






"Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,
con nuestros rencores y nuestro porvenir.
Por eso nos parece que son de goma
y que les bastan nuestros cuentos
para dormir.

Nos empeñamos en dirigir sus vidas
sin saber el oficio y sin vocación.
Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones
con la leche templada
y en cada canción."
Esos locos Bajitos. Joan Manuel Serrat

martes, 27 de septiembre de 2011

Pereza.





"Nunca tienes tiempo suficiente para hacer toda la nada que quieres."
Bill Watterson(1958-?) Autor de comics


-Y bueno... tampoco es que haya mucho que hacer. Toooodos los ñus están aquí... ha llegado tarde la época seca...-¿Para qué levantarse, es estúpido gastar energía de esa manera?-... supongo que habrá que copular...- Tampoco es para tanto... sabes que nos lleva unos tres minutos-Ya, pero lo hacemos bastantes veces por día...-Bueno, de todos modos hace demasiado calor....-¡Míralos! ¡Otra vez son ellos!-¿Qiénes?-Los raros esos que nos miran por un aparato que hace muchas luces muy fuertes...-Sí... me ponen nervioso, cada vez que me muevo oigo sus malditas voces...-Pero es gracioso como se ponen cada vez que nos movemos...-Sí, parecen cachorros... todo les impresiona...- Podríamos movernos para que alucinen...-¡Que va! hace demasiado calor...


"La pereza no es más que el hábito de descansar antes de estar cansado"
Jules Renard (1864-1910) Escritor y dramaturgo Francés



domingo, 25 de septiembre de 2011

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Otra vez...

Pues sí. Sucedió otra vez. ¡Y no hay cosa que más me fastidie!. Pasa cuándo más lo necesitas. Da igual que sea pronto o tarde. Creo que es algo metafísico. La cuestión es que, de nuevo me he vuelto a preguntar qué hago aquí, en medio del polvo. con 18 desconocidos, peleándome día a día con gente que no son los míos (o al menos no todos) en un país que no es el mío, durmiendo poco, llenándome de barro, agotando tiempo, juventud y paciencia... ¿Qué hago aquí? la respuesta miraba atenta entre la maleza... Otra vez atrapado. Otra vez vuelta a empezar...


lunes, 29 de agosto de 2011

Volar.

"El vuelo es el principal medio de locomoción utilizado por la mayoría de las especies de aves. Juega un papel destacado en la alimentación de las aves, su reproducción, crecimiento y evasión de predadores" de Wikipedia, la enciclopedia libre.

Otro intento fallido de encerrar la belleza entre los lomos recios de una enciclopedia.







Foto: Pigargo vocinglero (Haliaeetus vocifer). Lago Baringo. Kenia

jueves, 25 de agosto de 2011

Snork



Se que no me conoces, pero yo a ti si. Te vi cazar por primera vez hace algo más de un año. Hacía un calor aplastante. Era mi primera vez en el Serengeti, la primera vez que veía cazar. Aquella vez estabas acompañada. Jadeabas mirando fijamente a una cebra enorme. Después de derribarla de forma impecable la escondiste entre los arbustos y fuiste a llamar al resto. Todos comieron. Lo recuerdo como si fuera hoy. El temblor. El deslumbramiento. Los escalofríos. La belleza de la muerte. Más tarde me dijeron tu nombre: Snork.
Te he vuelto a ver este año. Estabas un poco más vieja pero tu cicatriz aún seguía allí, en tu nariz. Aún me sigo preguntando por qué fue... supongo que alguna trifulca, algún zarpazo de alguien que se creyó más listo que tú... ¿cómo quedaría tu rival?.
¿Sabías que eres sorprendente? ¿Sabías que me estremecí de belleza cuándo te vi correr por vez primera? ¿Sabías que cada vez que pienso en algo perfecto se cruza aquella caza por mi cabeza? Probablemente no. No me importa.

Me gusta tu cicatriz. Eres bella. Eres perfecta.




martes, 26 de julio de 2011

Malos tiempos...



Corren malos tiempos. Todo el mundo lo dice. Los gallos del gallinero lo saben. Todos tienen miedo .Ya ni tan siquiera guardan la ropa, ya ni tan siquiera van a nadar. Nosotros, las gallinas cacareamos sin poner huevos. Los gallos no se ponen nerviosos, pero hablan de la destrucción y del caos. De apocalipsis. De dragones y lluvias de azufre.
El aire está lleno de polvo y de humo. Huele a fuego. Huele a muerte. Basta dar dos pasos para ver que no son buenos tiempos aquí tampoco. Después de ver aquello, pienso que podríamos estar peor, que a veces los gallos cacarean porque les conviene. Pienso que no existe el apocalipsis del que hablan....
Corren malos tiempos. Empieza la estación seca en las llanuras de África del Éste.

Nota: Video en el que unas hienas matan a un ñú grabado durante el primer safari de julio. Serengeti.

sábado, 25 de junio de 2011

La sabana se despereza bajo la panza de una densa bruma. todo parece mentira, todo parece ficción. Me asomo a la ventana del camión y el aire aún frío me recuerda que debo estar despierto. Algunas girafas cruzan por nuestro camino. Parece todo tan poco real. El frío es real. Los baches son reales. La mañana también. También huele a "mañana". Pero esos animales imposibles...
Respondo un par de preguntas. Respiro un rato para ganar paciencia.
Dos guepardos atraviesan la hierba. Los ametrallamos a fotografías. Cientos de "clicks" se vuelcan sobre semejante bicho. Más adelante un serval, un raro "gato" de sabana nos mira con curiosidad. Despierta menos espectación a pesar de ser mucho más raro. Creo que la gente solo se interesa por "los grandes" y los más "pequeños" permanecen al margen. El aire se comienza a calentar, el sol pica. Ahora todo parece más real.







viernes, 24 de junio de 2011

Muerte alada.

Lo confieso. Siempre me ha atraído la muerte. La escatología. Las cosas últimas de los seres vivos, la evaporación, la fuga de la vida en sí. Encierra tanta belleza la agonía del final como la vida misma. Es tan bello (en el concepto absoluto de belleza, como algo sobre sobrecogedor y desconcertante) un alumbramiento como una muerte. Es tan natural la llegada como la ida. Es tan noble el consuelo de la comadrona como el del enterrador.
No me asusta que me impresione la muerte y que en cierto modo me resulte bella. No tengo miedo a ese escalofrío que me atraviesa cada vez que, delante de mí, un animal terriblemente bello descuartiza a otro igualmente bello pero desafortunado. Pienso que es el estado natural de las cosas y disfruto enormemente del momento sin ningún tipo de remordimiento. No me sorprendió entonces que mucha gente hubiera sentido lo mismo antes. Ellos escribieron libros. A mí se me cayeron los prismáticos al suelo.




Muerte puta, muerte cruel,
muerte al pedo, muerte implacable,
muerte inexorable, misteriosa muerte.
Muerte súbita, muerte accidental,
muerte en cumplimiento del deber.
Texto: fragmento de un poema de Oliverio Girondo
Foto: Águila marcial devorando una gacela de Thompson en el Serenguetti.

jueves, 9 de junio de 2011

Hatari!



“El peligro no es cuestión de un par de golpes,
el peligro es no saber a dónde ir”
Revolver.
Peligro. Huida. Miedo de presa. Viene cuándo menos te lo esperas… y ¡zás! ya no hay que hacerle.
Era de noche, en la orilla del lago todo parecía tranquilo. Discutíamos sobre las dificultades de la ruta. Habíamos mandado a todos lejos porque los hipopótamos hacían mucho ruido. Estaban nerviosos y se enfrentaban en el agua. Y nosotros demasiado cerca. Una imprudencia. De pronto salen dos machos del agua, los vemos cerca…
Alguien dice: -Un macho y la cría… ¡no! Dos machos… se van a pelear… ¡corred!...
Y todo permanece en tinieblas… todo se vuelve confuso… sólo recuerdo una de esas bestias corriendo hacia nosotros, recuerdo sentir la vibración en la planta de los pies hoy llenas de arañazos. Recuerdo que corrí sin sentido y que no miré atrás… estuvo tan cerca… Ese nudo en el estómago, correr, correr y correr… no miré a uno solo de mis compañeros, me importaron menos que nada, solamente después, cuando volvió mi parte racional, les pregunté cómo estaban. Era presa, era el que estaba en peligro y sólo quería salvar mi vida. ¿Tú que hubieras hecho?.
A los 4 días un león dormía apaciblemente en la entrada a los baños del Ngorongoro. Nadie tenía ganas de mear. Sonreí porque por fin alguien más se sentía presa.

martes, 3 de mayo de 2011

R.I.P.


"Aquí había sido primero como una sangría, un vapuleo de uso interno, una necesidad de sentir el estúpido pasaporte de tapas azules en el bolsillo del saco, la llave del hotel bien segura en el clavo del tablero. El miedo, la ignorancia, el deslumbramiento: Esto se llama así, eso se pide así, ahora esa mujer va a sonreír..."
Julio Cotázar- Rayuela, capítulo 2

Han asesinado a mi pasaporte. De un gillotinazo. Fue un policía. Nunca sabes cuándo te puedes fiar de esa gente. Ni siquiera se inmutó cuando vio mi gesto de dolor y me sintió apretar los dientes. Se había acabado. Un empacho de sellos. Zas. Adiós.

-Se lo puede quedar- y me dio el cadáver acompañado de otro idéntico en blanco...

Con el cadáver aún caliente salí a la calle. Era abril. Me senté en un banco. Pensé en el horrible crimen que dejo atrás, bárbaro, impune... Al fin y al cabo dependíamos el uno del otro. Yo de él y él de mí. Entre todos esos sellos encontré todas las personas que algún día fui. El me apoyó como nadie cuando contaba historias increíbles de viajes. Cuántas veces recurrí a sus páginas para explicar el frío de la Patagonia, la inmensidad de los desiertos de sal, el sol abrasador de África... cuántas miradas desconfiadas ha recibido por mí en fronteras lejanas, polvorientas, apestosas... cuántas veces temblé por no sentirlo en el bolsillo bajo la mirada sentenciadora de un guardia de aduanas... Pero ahora había muerto y tendría que vivir con ello.
Paseé durante algún tiempo por las calles llenas y bulliciosas. La locura de los parques atestados de gente me hizo sonreír. -Al fin y la cabo es sólo un libro-pensé- al fin y la cabo cada sello es como un imán sobre una nevera, un detonante, una señal que desata el recuerdo en sí, un pedazo de papel con una inscripción borrosa de los que deciden si te dejan pisar o no su tierra, nuestra tierra, mientras te miran prepotentes por encima del hombro. -Es tan sólo un maldito pasaporte- me dije- pero no me atrevo a arrojarlo al río, a desteñir sus sellos, a profanar su barriga llena de borrones de tinta vomitada por los que han decidido que este mundo ya no es de todos y te intimidan cada miles, o cientos de kilómetros... Lo cerré y lo metí en el bolsillo. Al llegar a casa lo arrojé al fondo de algún cajón... allí podría descansar en paz, oculto, contando sus vueltas por el mundo a una tarjeta de crédito caducada, un billete de avión viejo y tres bolis sin tinta...

lunes, 25 de abril de 2011

De lo de allá...

De lo qué me llevó al otro lado no hablaré... pero siempre hay allí un lugar y algo que hacer para mí. Básicamente en mi vuelta, además de andar de carnavaleo, comer como un cerdo y beber "Paceñas" realicé la ampliación del Museo de la Evolución EvoluSeum en Biocentro Güembé (http://elviajedelcronopio.blogspot.com/2009/10/evoluseum.html ), que había dejado atrás hace año y medio despues de 9 meses de trabajo duro. Consiste en una sala sobre Biodiversidad y Evolución Humana dónde se exponen fotografías, pinturas y demás obras artísticas relacionadas con estos temas, siendo, en realidad, una sala para realizar exposiciones temporales, en esta primera temporada podemos ver varias fotos de gorilas y de África hechas por el menda (lerenda). Además conté con la inestimable ayuda del Artistazo Wilson Román para las pinturas y de mis amigos del laboratorio... En fin, un buen trabajo realizado con los mejores (no se qué hacía yo allí).

Además también dí una pequeña conferencia en la universidad sobre Evolución y Creacionismo... aderezada con algunas pequeñas y estériles discusiones con creacionistas, las cuales he descubierto que son inútiles. a partir de ahora hablaré con ellos de cocina o macramé... ambos aprenderemos más.

Pues en éso he estado amigos, quien no trabaja es porque no quiere.

Por cierto, HEMOS superado las 100 ENTRADAS y los 10000 VISITAS.

SOIS LOS MÁS GRANDES.

¡GRACIAS!






lunes, 28 de marzo de 2011

Y llegó el diablo...

... y nos vimos las caras... ¡estaba tan cerca! pasó en la noche escupiendo fuego por la boca, en medio de una multitud que lo aclamaba. No estaba solo, llegó con su séquito de diablesas, corrieron durante horas por las calles... todos parecían divertirse... no parecían tenerle miedo. Después de tanta espera había llegado. El Diablo. El verdadero protagonista del Carnaval de Oruro.








martes, 22 de marzo de 2011

¡Tinku!

Tinku. Tierra. A esa altura te revienta la cabeza al menor esfuerzo. Sientes que alguien toca un bombo enorme dentro de tu sesera. El cerebro late en bóveda. El sol es insoportable. Ellos se destrozan bailando. Peleando. Porque el Tinku antes que un baile es una pelea. En quechua Tinku significa "encuentro". En aymara, "agresión física". Se revuelven y golpean la tierra con furia. El polvo se sparce en todas direcciones. Se sacan sus sandalias y las ponen en la manos. Se golpean. Según cuenta una leyenda, uno de los combatientes que ha sido vencido debe derramar su sangre con abundancia como un sacrificio u ofrenda para la Madre Tierra, la Pachamama, para que en ese año la cosecha sea abundante. En algunos lugares de Bolivia se celebran enormes peleas en los que las mujeres solteras, los niños y los hombres se enzarzan durante horas. La tremenda orgía termina cuándo alguien muere. Entonces ese año la cosecha será buena. Ese año la tierra habrá bebido. En Oruro solamente bailan, Orgullosos guerreros intentando un año más asustar al Diablo.









miércoles, 16 de marzo de 2011

Carnavales (y sin volver a casa...)

El Diablo y Dios se enfrentan en la tierra. Y no es en los tribunales o en el parlamento (¿o eso es el diablo contra el diablo?) Lo hacen en Oruro, una ciudad minera del altiplano de Bolivia que vive por y para el carnaval. Lo gris se colorea, la gente sonríe, y la terrible cuenca minera toma oxígeno por unos días...
Comienza con una enorme verbena dónde todas las bandas se dan cita y el público, ebrio ya a esas horas, agita sus vasos y se riega en cerveza. Es sólo el principio. Durante los dos días siguientes numerosos grupos de folklore andinos mostraran trajes y bailes para vencer al diablo. Miles de personas bailan a unos cuántos miles de metros de altura hasta caer exhaustos, vence al diablo que los persigue en forma de Diablada, todos huyen, los Tinku, los Tobas, los Suri-Sicurí, los Morenos, los Caporales... unos y otros representan al diablo y huyen de el. Auténticos ejércitos de criaturas de ficción danzan como sátiros o como ángeles. Escapar del diablo. Gastar las últimas energías de exceso y lujuria antes del recogimiento de la Pascua. Esto es Oruro. ¡Corre, el diablo podría estar detrás!